Charlotte de Witte presentó una nueva colaboración junto a NAVA, una artista virtual creada mediante inteligencia artificial que ha generado discusión por el lugar que este tipo de proyectos comienza a ocupar dentro de la música.
NAVA fue creada por el artista iraní Farbod Mehr como una figura digital vinculada a la representación de las mujeres iraníes. Su imagen fue construida combinando distintas referencias visuales, entre ellas fotografías contemporáneas enviadas por integrantes de la comunidad, retratos de mujeres de la era Qajar y figuras presentes en pinturas tradicionales iraníes.
El proyecto busca funcionar como una voz simbólica de resistencia y visibilidad, especialmente en un contexto donde las mujeres enfrentan restricciones para cantar públicamente en Irán. Desde su aparición, NAVA ha desarrollado música inspirada en elementos de la cultura persa y ha construido una audiencia importante tanto dentro como fuera del país.
La colaboración con Charlotte de Witte, sin embargo, también abrió una discusión en torno al uso de inteligencia artificial dentro de la industria musical. Mientras algunos seguidores valoraron el trasfondo simbólico de NAVA y su intención de amplificar la situación de las mujeres iraníes, otros cuestionaron que esa representación recaiga en una artista virtual en lugar de una intérprete real.
El debate adquiere una dimensión particular precisamente por el contexto que dio origen al proyecto: NAVA fue concebida como una figura capaz de cantar y circular públicamente sin exponerse a las mismas restricciones que afectan a las mujeres reales en Irán.
Más allá de la recepción de la canción, la unión entre Charlotte de Witte y NAVA vuelve a instalar una discusión cada vez más presente en la música: hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial como herramienta creativa y qué ocurre cuando también comienza a ocupar el lugar de una figura artística pública.




